El lujo de Expediciones polares
El barco es la diferencia entre una expedición y un crucero con icebergs.
Una expedición polar no se elige por la foto del barco: se elige por el tamaño, los estabilizadores, la proporción de guías por pasajero y la flota de zodiacs — eso decide cuánta gente baja contigo en cada desembarco. La ruta tampoco es fija: la manda el hielo, y un buen equipo convierte cada cambio en otra cosa que ver, no en una disculpa.
- Días sugeridos
- 10-24
Se llega desdeCada frontera tiene su propia puerta y ninguna es intercambiable: Ushuaia para la Antártida, Kangerlussuaq o Ilulissat para Groenlandia, Longyearbyen para Svalbard, Resolute o Iqaluit para el Ártico canadiense. El vuelo comercial llega hasta ahí; de ahí en adelante, todo es expedición.


